Es la alegría fácil,
aquella que nos venden
como banda sonora de la vida real.
Son nú meros y cifras de
listos mercaderes
que nos compran el alba
y así tenemos más.
Artículos y espacios,
propiedades y nombres
que nos hacen mujeres y
hombres de verdad.
Verdad que la mentira
en la verdad se esconde
y el arma poderosa es la fri volidad,
la frivolidad
Nadie dice, todos callan como
un lobo que nos traga,
nos devora y nos engulle lentamente
La frivolidad, la frivolidad
Tienes tu coche, tu casa,
tu tele, tu empleo
Tu móvil, tu nombre,
tu descanso, tu recreo
Tu código de barras y tu fecha
de caducidad
Tienes tu coche, tu casa, tu tele, tu empleo
Tu móvil, tu nombre,
tu descanso, tu recreo,
tu código de barras y tu fecha de
caducidad
Es el éxito fácil,
aquello que nos venden
a través de pantallas
de un mundo virtual
Intrusos personajes, son ídolos farsantes,
son cuerpos que te mues
tran su frivolidad,
con frivolidad.
Nadie quiere rebelarse
y juegan a identificarse
con siluetas esculpidas
que distraen la verdad.
La fri volidad, la frivolidad
Tienes tu co che, tu casa,
tu tele, tu empleo
Tu móvil, tu nombre,
tu descanso, tu recreo
Tu código de barras y tu
fecha de caducidad
Tienes tu co che, tu casa,
tu tele, tu empleo
Tu móvil, tu nombre,
tu descanso, tu recreo,
tu código de barras y tu fecha
de caducidad.
Tienes tu co che, tu casa,
tu tele, tu empleo,
tu móvil, tu nombre,
tu descanso, tu recreo,
tu código de barras y tu fecha de
caducidad.
Tienes tu coche, tu casa, tu tele, tu infeo,
tu móvil, tu nombre,
tu descanso, tu recreo,
tus códigos de barras y tu
fecha de caducidad.
Y tendrás el coche
que todos quieren, quieren, quieren, quieren.