El año 76 ha comenzado a correr,
apenas en abril, vamos,
ya lo echaron a perder.
La política y las calles hasta el copete nos tienen,
con tanto embotellamiento
nadie sabe si va o viene.
Se habla mucho del relevo,
pero nunca se supuso
que para un régimen nuevo
haya equipo de medio uso.
Los grandotes del presente,
aunque usted no me lo crea,
para amarrar su futuro
se agarran de donde sea.
Así las cosas están,
aunque nada nos importa,
el prisa y come la torta
quitándole todo el pan
porque en esta sucesión
el cambio es cosa sencilla
cambiamos la guayabera
por una buena patilla
ejidos de campesinos
son causa de enfrentamientos
al hacer los latifundios
y también fraccionamientos
Por eso discuten tanto con la
ley de asentamientos,
que por las broncas que causa
ahora es de asentonamiento.
Ya lo dijo el gran Tacuache
y repiten con terror,
no vivir del presupuesto es
vivir en el error.
Celebran en el Congreso
sesiones extraordinarias
para aprobar con cuidado veinte
o treinta leyes diarias.
Hay reformas a dos leyes
para que se apliquen má s,
la famada ley de Herodes
y también la de Jonás.
Nos dan puros licenciados
hasta en la ganadería,
pero nunca un campesino va
a alguna secretaría.
Por eso dicen por ahí,
gentes no muy satisfechas,
con el código penal no se
levantan cosechas.
Como fiesta del sexenio
se declaró, según sé, el 19 de marzo,
que es el día de San Jo sé.
En todas partes hay letras para que las leas
y puedes cuenta qué quieren decir,
que joroban las paredes.
La gente mucho gozó con
la visita de Ti to,
pero goza mucho más con
los cuentos de Pepito.
Hay una duda que flota
sobre nuestras elecciones,
como siguen chinos libres van a votar los
Ya lo dijo el gran Tlacuache
y repiten con terror,
no vivir del presupuesto
es vivir en el error.
Que los seis destapaditos
ahora miran con dolor,
que son los mozos destoques
del que salió matador.
Se habla de la sangre joven
y quién sabe cuánto más,
y nos mandan al Senado,
al Doctor Gustavo Valls.
Se viene el 4 de julio
para elecciones indistingos,
porque escogieron la fecha
de la fiesta de los gringos.
Sara Ornelas billetera que
iba para diputada,
de tres tiros el marido la dejó
bien liberada.
El PRI la cambió por otra
que echa brincos de alegría,
porque sin comprar billete
se sacó la lotería.
En La Peni hubo otra fuga
que a toditos los trae locos,
por el metro Lecumberri
se fugaron cuatro cocos.
Dicen que son mucha pieza,
no los agarraron lejos,
se inventaron las disculpas,
se acabaron los pensamientos.
Mayo comienza balazos
y la dejamos a Himero,
todos usan armas caras
pero ¿quién les da el dinero?
Aquí se acaba el corrido y si
no nos da tiricia,
de aquí hasta las elecciones
ya daremos la noticia.
El año setenta y seis ha
comenzado a pasar,
nos dejaron a los mismos
pa' acabarla de gozar.
Ya lo dijo el gran Tlacohache
y repiten con terror,
no vivir del presupuesto
es vivir en el error.
Subtítulos