¡Yeah, yeah, yeah!
Bueno niños,
ha llegado el momento romántico de este desmadre.
La hora de las sábanas almidonadas,
la hora del abrazo de tamal
con carnita adentro.
Como dice mi compadre
Johnny
Laburiel.
Y lógicamente,
como es la hora romántica de este desmadre,
vamos a dedicar una rola a todas las nenas
rocarroleras que vinieron a rocarrolear con el
Tri de
México esta noche.
Pero nada más para ellas que vinieron, las que no
vinieron que chinguen a su madre.
Se quedaron en su casa rascándose
el yoyo y viendo la jotonovela.
Digo, no mames, parecen abuelitas las cabronas, no son
rocanroleras, son hijas de puta.
Especialmente para la raza de las chavitas rocanroleras
que están aquí rocanroleando con el
Tri de
México.
Pon un aplauso para ellas de parte
de toda la bola de cabrones.
Los que no aplauden es porque son putos claro y lo más cagado
no es eso me cae me gustaría
que estuvieran aquí para que vieran dos tres güeyes
no aplauden nada más se ríen
O sea que no son putos, pero su
culito los traiciona.
Les vamos a dar otra oportunidad,
pero es la última, me cae de madre.
Los que no aplaudan es
porque son putos.
Y la rona es a la voz de puto
el que no cante.
¡Muchas gracias!